Editorial: Homenaje a Ulises gamonal Guevara, una especie en extinción

En uno de estos años vinieron a un encuentro unas personas muy instruidas de Lima y otros países. Qué se podía enseñar de Jaén? Porque entonces no existía la Huaca de Monte Grande y San Isidro.

La primera idea fue llevarlos al Museo Hermógenes Mejía Solf, que se encuentra en el colegio Agropecuario. Estaba Ulises, con su figura encogida, trajeado sencillamente  y sus yanquis. Los visitantes creyeron que sería el guardián o algún personal de limpieza, pero resulta que se presentó y empezó a explicarles cada una de las piezas arqueológicas, de qué era prehistórica eran y cómo se distinguían unas de otras, sus características y otras muchas cosas. Nadie se atrevía a preguntarle en qué universidad peruana o extranjera había aprendido tanto. La cuestión es que alguien que conocía sus historia les sopló a la oreja: Él,  Ulises (porque todavía no he escuchado a nadie que le llame “Sr.Ulises” a lo más profesor Ulises) es autodidacta.

Asombroso que de profesor, maestro de escuela como antes se llamaba, pasó a ser una autoridad en arqueología, sin títulos, por su propio esfuerzo. ¡Se imaginan la cantidad de libros científicos, otros críticos, otros históricos que se ha tenido que leer para llegar a ser la mayor autoridad en materia de arqueología de la zona?, caso parecido al de la famosa historiadora María Rostoroski de Diez Canseco, que es autodidacta y no frecuentó ninguna universidad. Total que cuando se iban a sus destinos, a alguno se le ocurrió preguntar: y que es lo que más les ha gustado o impresionado de Jaén y uno de aquellos ilustrados dijo: la persona de ULISES  GAMONAL.

Pero este Ulises Gamonal, autodidacta en arqueología y en historia a la vez se ha pateado, pero de verdad, no en carro, ni en acemila, sino a puro yanque todos los caseríos de Jaén y San Ignacio formando las Rondas Campesinas y con la misma fuerza que habla de la edad de piedra o de la era cuaternaria, también habla de la necesidad de la organización social y política de los de abajo para salir adelante: juntar esas dos cosas no es fácil, no sé si hay alguien que lo haya hecho en toda la historia del Perú. Hay unos que van con corbata y títulos debajo del brazo y otros que se rompen por el campo organizando rondas pero que haya alguien que haya unido las dos cosas sin darle importancia, no hay nadie. Sí hay uno, pero nada más que uno: Ulises Gamonal Guevara.

Pero a estas cualidades que hacen a la especie viviente de Ulises tan exótica y en extinción, se une otra todavía más rara y escasa. Y es que resulta que Ulises Gamonal es honrado, no es corrupto, no usa su cargo político para enriquecerse personalmente sino para enriquecer al pueblo. Esto sí que ya lo sitúa por encima de todos los políticos actuales. ¡Qué lástima que no haya más Ulises Gamonal en Jaén y en el Perú¡

Jaén se debe enorgullecer de tener un espécimen tan raro y en este caso tan extraordinario. Este homenaje no es nada para lo que él se merece. Yo propongo que luchemos porque las autoridades educativas le den las Palmas Magisteriales en el mayor grado, aunque habrá que hacer una pollada para comprarle unos zapatos y un terno que no le ajusten mucho para el día que vaya a recibirlas.

Paco Muguiro Ibarra S.J.

Jaén, Septiembre del 2017