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La quema: ¿Cómo entender tamaño crimen medioambiental que incluso amenaza directamente la vida humana? - ::Radio Marañón::

La quema: ¿Cómo entender tamaño crimen medioambiental que incluso amenaza directamente la vida humana?

La tragedia de los incendios forestales que hoy vivimos en la región, tiene origen a veces de manera natural, debido al sobrecalentamiento y sequía extrema originado por el cambio climático pero la mayoría de las veces estos incendios son de origen humano, provocado por prácticas como "la quema" o "el rozo". ¿Cómo entender tamaño crimen medioambiental que incluso amenaza directamente la vida humana? 

Por: Wilson Baca Altamirano 

El cambio climático nos afecta a todos pero es cruel con los agricultores que viven de sembríos estacionales. Este tipo de sembríos, dependen estrechamente de las lluvias en determinados momentos del año, y debido a que nuestra infraestructura de riego aún es muy insuficiente, son los más abundantes en la región (sólo 3% de nuestra tierra agrícola tiene riego). Y esta es una consideración que debemos tomar en cuenta antes de apedrear a los culpables de los incendios forestales que azotan Cajamarca.

 

Pero ¿qué tiene que ver el cambio climático y la agricultura estacional con los incendios forestales? pues resulta que el desconocimiento científico suplido por superstición y conocimiento popular falso dice que quemar pajonales y laderas de cerros ayuda a llover, atrae la lluvia, algunos creen incluso que el humo que asciende al cielo, se convierte en nube y entonces llueve. La necesidad desesperante del poblador campesino muchas veces sin o con pésima educación formal, hace que se siga ejecutando esta práctica tan dañina en la creencia que es algo positivo. Incluso hay quien cree que con la quema o rozo se genera suelo negro, es decir apto para la agricultura.

 

No intento justificar la actitud de ciertos pirómanos que sólo se complacen en "ver el mundo arder", es más, creo que la práctica conocida como "la quema", debe ser específicamente reconocida como delito medioambiental en el código penal, perseguir y castigar ejemplarmente a los culpables, pero creemos que una vez más, la solución de fondo no es sólo represión, sino educación. Información científica para entender que el humo no es vapor de agua, que las nubes no se nutren del humo por más parecidos que sean y que la tierra negra apta para la agricultura está compuesta de micronutrientes y microorganismos, los cuales mueren en un incendio.

 

Las consecuencias de un incendio forestal son graves y los costos altísimos. Estos costos los pagaremos todos los Cajamarquinos. A los costos directos como pérdida de vidas humanas, ganado, sembríos, viviendas, afectación de la salud humana; debemos sumar los costos medioambientales como la pérdida de suelo fértil, incontables seres vivos, microorganismos, especies, varias de ellas en peligro de extinción y lo más peligroso, la emisión de gases de efecto invernadero que agravarán el cambio climático, posiblemente prolonguen la sequía e inclusive existe el riesgo de generar lluvia ácida. Si el suelo arrasado se regenera, es muy posible que sea con especies invasoras mientras que perderemos para siempre las especies nativas tanto vegetales como animales.

 

Somos testigos del enorme esfuerzo realizado por diversas instituciones que intentan educar a la población. En Jaén, Radio Marañón y las mismas Rondas Campesinas entre otros, han abordado este tema durante años, pero reclamamos el esfuerzo directo, comprometido y presupuestado de las instituciones del estado. Asumir tareas en el sector educación de toda la región desde las escuelas, el sector salud, en la prevención de enfermedades respiratorias que ahora de seguro proliferarán aún más, gobiernos locales educando a la población de su jurisdicción y en fin todos los sectores y actores que queremos construir un desarrollo sostenible para Cajamarca.

 

Si hemos defendido nuestra región de la voracidad de las empresas mineras, no es para entregarla a la voracidad de las llamas, es para conservarla y aprovecharla racionalmente en el marco de un nuevo modelo de desarrollo.

 

(Imagen: INDECI)